dimarts, 4 de novembre de 2008

Troballa


Juan Montil Goy diu en aquest article de Mundoclasico.com:

“Barcelona, año 1890. Un joven estudiante de violoncelo, de trece años, merodea en compañía de su padre por viejas tiendas de música en busca de partituras. Tras no encontrar nada que le entusiasme, el azar quiere que dé con un legajo polvoriento que permanece olvidado en el anaquel de una de esas tiendas. Contiene: Seis Suites para Violoncelo Solo, de Johann Sebastian Bach. El muchacho mira las partituras sorprendido; no sabía de la existencia de tales obras. Su maestro no le ha hablado de ellas, quizás tampoco las conozca; a nadie jamás ha oído nombrarlas... Su padre paga una modesta suma por ellas y los dos salen de la tienda. El joven estudiante está contento por su hallazgo, pero aún no sabe que esa música dormida que lleva bajo el brazo habrá de cambiarle la existencia.
Efectivamente, fue ese niño, llamado Pau Casals, que con el tiempo habría de convertirse en uno de los violoncelistas más virtuosos de la historia, quien descubrió, o mejor, redescubrió, aquel tesoro musical que permanecía en el olvido.”


Podeu escoltar aquí la interpretació de la primera suite per part de Pau Casals:

Part 1:


Podeu escoltar la segona part aquí.


I aquí la interpretació de Rostropovich.

Tot i que, des de la meva ignorància, trobo la versió de Rostropovich tècnicament impecable, també em dona la sensació de que l’home te molta presa. M’emociona molt més Pau Casals encara que, com m’han fet notar, potser també és per ser d'ell.